Calavera a Luis Carlos Básaca (o Calabásaca)

Catrina

Estaba haciendo Catrina
el quehacer en el averno
cuando le vino una idea
pa' amenizar el infierno:

"Qué a gusto sería todo
si tuviera a mi favor
robots especializados
en mi tedioso labor".

Decidiose a ir por Básaca
—tenía muy buen currículo—
y así la parca robó
el horario del cubículo.

"Clase de Instrumentación",
le marcaba el papelito,
y la calaca partió
al salón que estaba escrito.

No hubo signos del maestro
en el lugar sugerido.
Le preguntó a los alumnos:
"hoy el profe no ha venido".

Se fue dos horas más tarde
a otra clase del doctor
y en ese salón tampoco
hubo muestras del señor.

Ya dábase por vencida
y entonces, de puro sapo,
se encontró a Luis en los Vichys
agarrándose de un taco.

El pobre doctor Luis Carlos
ahora sí no se escapó
de las garras de la flaca
que al averno lo jaló.

Le dio, la flaca, un Arduino
y pa' beber un iglú,
y el doctor sólo pensaba
"¿qué es esto que no es LabVIEW?".


Calavera con la que participo en el concurso de calaveras literarias de CETYS Universidad


Edit 2017-11-02: Primer lugar en el concurso de Calaveras Literarias 2017.


A una dama que se llama Poesía

Poesía

Ironía es escribir un soneto
a aquella cuyo nombre ya es Poesía.
a¿Simple consuelo es del alma mía?
¿o en verdad es Erato y su decreto?

Carezco de sus venas por completo,
mas sóbrame para otra melodía,
tan solo contemplarle es garantía
de mi pluma a escribir otro cuarteto.

Que ironía, sin Canto es ser poeta,
que intenta, con sus versos, muy en vano,
matar a la Poesía con poesía.

Si es Poesía de rosa y de violeta
y su boca es cual tinto de verano,
que igual se llame Viña es ironía.


El Alquimista

Nota: Esta entrada fue publicada el 23 abr de 2015 @ 01:24 en un blog que tenía anteriormente en Wordpress, y republicada aquí para el record.


Joven alquimista, creador del mundo,
de sueños en materia transmutados,
se sirve de los textos descifrados,
el ingenio y el cálculo profundo.

Y es que todo su inventario es oriundo
de universos abstractos, visitados
solamente por hombres motivados
a hallar inspiración en lo facundo.

Ni por dinero ni por gloria brama,
ni piensa en el legado de su día;
es un astro lo que quiere encontrar:

no el vitral, ni la estrella pentagrama,
el joven alquimista sólo ansía
esa estrella que lo invite a volar.


Seis "experiencias interactivas" que deberías probar

Nota: Esta entrada fue publicada el 16 feb de 2015 @ 16:54 en un blog que tenía anteriormente en Wordpress, y republicada aquí para el record.


Últimamente he estado jugando varios "videojuegos que no son juegos". Bueno, esa es la opinión de algunos "gamers", según otras personas este tipo de juegos es solamente un género más. Decidí llamarles experiencias interactivas, aunque habrá quien diga que todo videojuego es una experiencia interactiva, pero yo sólo sé que causan una experiencia muy bella al jugador, una experiencia propia del arte. Aquí están seis de mis favoritos, en ningún orden particular.

Today I Die

Today I Die

Nunca imaginé que algún día jugaría un poema, pero Today I Die es precisamente eso: un poema que se puede jugar. ¿De qué trata?, pues es un poema de muerte, de tristeza, de esperanza, de belleza y de amor. Yo personalmente soy un intento de poeta, así que no podía dejar pasar la oportunidad de hacerle promoción a esta pieza de arte creada por Daniel Benmergui, y que puedes jugar en inglés, español y algunos otros idiomas.

Today I Die.

ImmorTall

ImmorTall

En este juego (creo que es lo más parecido a un juego que encontrarás en esta lista) creado por Evan Miller, eres un alien en medio de los conflictos de la humanidad. Puedes decidir cómo actuar y esto definirá uno de los tres finales alternativos (yo encontré tres, no sé si haya más). Sea cual sea el camino que elijas, creo que al final te encontrarás un poco triste y reflexivo acerca de los conflictos bélicos.

ImmorTall.

One Chance

One Chance

Si en seis días fuera a acabarse el mundo, ¿cómo invertirías el poco tiempo que te queda? ¿con tu familia? ¿buscando una cura que tal vez nunca encuentres? ¿emborrachándote?. Con One Chance tal vez te des cuenta, pero ten cuidado porque sólo tienes una oportunidad: Dean Moynihan, el creador, dispuso que sólo pudieras jugarlo una única vez (a menos que borres tus cookies y esas cosas, pero eso es trampa). Creo que el final con el que yo me topé dice mucho de cómo soy como persona.

One Chance.

I Can Hold my Breath Forever

I Can Hold my Breath Forever

I Can Hold My Breath Forever, creado por Jake Elliott, cuenta la conmovedora historia de dos amigos de la infancia que se separan e intentan reencontrarse.

I Can Hold My Breath Forever.

No-One Has to Die

No-One Has to Die

De los seis juegos, No-One Has To Die, de Stuart Madafiglio, es el que tiene la historia más desarrollada. No quiero hablar mucho de él, por no querer dar spoilers, pero es un puzzle con una muy, pero muy, intrincada historia. El jugador toma el papel de un visitante en Fenix Corporation que tiene acceso al sistema de seguridad cuando ocurre un catastrófico accidente. Tú tienes el poder de decidir a quién salvar, pero si quieres comprender los secretos que la corporación oculta, deberás jugar a través de todas las líneas del tiempo posibles. Me atrevo a decir que es mi favorito de la lista.

No-One Has To Die.

Everyday The Same Dream

Everyday The Same Dream

Aquí tomas el papel de un trabajador de oficina que debe salir de la monotonía de su rutina. Me tomó mucho tiempo llegar al final de este juego, porque varios de los pasos que debes seguir están bastante escondidos, pero la moraleja que deja al final es muy profunda. Lo desarrolló Paolo Pedercini para el Experimental Gameplay Project.

Everyday The Same Dream.

Estos seis juegos no duran ni 30 minutos, la mayoría no necesitan ni 10 minutos para llegar al final, pero los recomiendo firmemente. Son experiencias distintas a lo que muchos están acostumbrados y una prueba de que los videojuegos pueden ser arte.